sábado, 9 de julio de 2022

Yolanda y la Suma que resta

 

“El fuerte es más fuerte cuando está solo”

Llevo meses en silencio contemplando como un gobierno que se dice de izquierdas nos está llevando al más absoluto desastre. Tan solo me queda la esperanza que tras el desastre electoral que se cierne sobre el PSOE e IU una nueva izquierda pueda nacer después de arrasar los restos de estos partidos hasta sus cimientos.

Y es que como Socialdemócrata que soy, solo puedo mostrar indignación, cabreo y cólera contra este gobierno de malos actores y peores gestores.

Del PSOE de Pedro Sánchez poco ya se puede esperar, al final las bases de este partido decidieron resucitar al líder caído y ahora podrán disfrutar su merecida caída. Y es que el panorama del PSOE, cuando sus cargos sean ejecutados por el electorado en las elecciones municipales, va a ser dantesco.

Quizás los militantes de este partido deberían hacer análisis de conciencia sobre las razones que los llevaron a restituir como líder a una persona sin más principios que su amor por si mismo.

En el PSOE conozco gente muy válida y con grandes valores, pero nada se puede hacer con un cadáver más que darle cumplida sepultura.

De todas formas hoy quiero centrarme en la otra parte de la izquierda que en su asalto a los cielos se compró un chalet y unos buenos puestos donde cobrar soberbios sueldos, esa izquierda que nos iba a librar de la casta y ha logrado mimetizarse de tal forma con ella que es imposible ya distinguirlos.

Podemos es la traición institucionalizada del 15M y ahora es un partido más dentro del conglomerado de la izquierda radical y neocomunista.

Una cosa hay que señalar, y es que Izquierda Unida que parecía muerta en los inicios de Podemos, será su sepulturera y la auguro una prometedora andadura dentro de su marginalidad del 10% del electorado.  

Es en este ambiente de decadencia podemita y reconstitución comunista donde aparece Yolanda Diez en la idea de reflotar el barco de una opción electoral a la izquierda del PSOE.

Pero todo lo que es incapaz de mantenerse en pie sobre sus propias bases y trata de relanzarse sobre la fusión con otros con bases igualmente débiles, parte de la convicción de que seis cojos, apoyándose mutuamente, pueden conformar un corredor de fondo.

No debemos olvidar que todo lo realmente grande en el mundo, no ha sido obra de coaliciones, sino el resultado de la acción triunfante de unos pocos. Y es que, en política, como ya señalé cuando el Podemos de los 70 diputados se unió a IU; sumar movimientos resta votantes.

Si Yolanda Diez fuera una verdadera líder, puede que este engendro multiforme me Suma lograra algún mínimo resultado, pero el plurirreportaje mediantico constante que nos ofrecen no puede dar carisma a alguien que no lo tiene.

La izquierda de enfrenta a un hundimiento total en menos de un año y medio, y lo peor es que no solo perderá el poder, sino cualquier resto de dignidad moral, primer capital que debe atesorar una verdadera organización de izquierdas.

Sueño con que en España pueda existir un verdadero partido socialdemocrata, donde gente de valor y dignidad puedan ofrecer no solo un partido al que votar sino un movimiento social, una organización de esperanza que dignifique la política.

No se trata de lograr buenos resultados electorales, no se trata de asumir el poder, se trata de trabajar por el bien del país y de sus ciudadanos siendo realmente sus servidores y no sus “dueños”.

Y es que un partido nuevo siempre terminará fracasando frente a un partido tradicional en el momento que se alíe con él. Ejemplos recientes nos sobran, Ciudadanos, ahora Podemos y en el futuro cercano Vox; crear un partido como chiringuito electoral es comida para hoy y hambre para mañana.

Queda aún un largo tránsito por el desierto a las personas de izquierdas y socialdemocrátas que creemos en una izquierda de principios y no de pesebres, pero en todo fracaso hay una nueva oportunidad y los que vivimos fuera de la política; tenemos la autoridad moral de pedir cuentas a los inmorales que prostituyeron nuestras banderas y nuestros valores.

Yolanda Diez desde la Vicepresidencia del Gobierno pretende ser la Paladín de los desheredados, la Juana de Arco de la Izquierda, pero después de 3 años en el gobierno la verdadera mejoría se ha producido en su cuenta corriente; este país se enfrenta a un colapso económico que será agravado por la inutilidad de un gobierno que solo nos da buenas palabras y nos regala sufrimiento y miseria.  

Como decía el general Wellington: “Esperar y ver”