sábado, 20 de octubre de 2018

Sobre la Dictadura de lo “Políticamente Correcto”

“Pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena; y por eso les ha resultado tan fácil a otros el erigirse en tutores suyos”( I. Kant)

Hoy en día resulta pavoroso acercarse a los medios de comunicación y comprobar como todo lo señalado por Ortega y Gasset en su “Rebelión de las Masas” se cumple con pasmosa exactitud.
El sueño de la razón es en nuestro tiempo muy profundo, y  toca enfrentarse a una tiranía de iletrados donde el que menos sabe, más habla y más presume.
En los tiempos antiguos los ancianos eran muy respetados ya que se entendía que la vida los había dado sabiduría y conocimiento; hoy la edad es considerada una enfermedad y cualquier adolescente de 18 años puede dar lecciones a sus mayores.
En la actualidad resulta curioso como se acorta la niñez para retrasar la madurez de forma que la mayor parte de la vida la pasemos en la adolescencia. Hacemos adolescentes prematuros a niños de 12 años para luego hacer adolescentes eternos a hombres de 35.
En esta edad de la tecnología todo esta al alcance de nuestro móvil, pero estamos perdiendo la capacidad de desarrollarnos como personas para hacernos adictos a la pantalla.
Nuestra tecnología evoluciona a una velocidad de vértigo mientras nosotros lentamente empezamos a involucionar.
Infinitas cosas podría escribir sobre las gilipolleces que todos los días nos venden los medios de comunicación y se ponen a debate en twitter y las redes sociales.
La democracia siempre la entendí como el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo; donde ciudadanos libres, iguales y formados pudieran discutir y decidir su propio futuro.
Desgraciadamente es la demagogia la que  nos gobierna sobre la base de una población que prefiere vivir sin pensar, tutelados por aquellos que gobiernan el contenido de sus pantallas.
Pensar conforme a un criterio propio se ha convertido en algo peligroso, no aceptar que la tontería que se  ha puesto de moda es lo que hay  que asumir como correcto, es un acto de intolerable esnobismo aristocrático.
En 1984 escribe Orwell algo que parece escrito para este instante: “Saber y no saber, hallare consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas; emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella…”
Y es que la filosofía nos ha enseñado que el fundamento de toda moral radica en la libertad, sin libertad no hay responsabilidad y sin responsabilidad retornamos al concepto de “minoría de edad”
Lo “políticamente correcto” aparece como un nuevo catecismo laico que los medios nos enseñan y que como un escrito revelado hemos de seguir aunque ni lo comprendamos ni estemos de acuerdo con él.
Repetir como papagayos palabras ininteligibles como “Astroturfing” aseguran un estatus en este mundo amoral donde la libertad es sustituida por la obediencia y el “no pensar”.
Lo peor de todo es que considero que el hombre nuevo del neomodernismo digital,  no tiene ya capacidad para llegar al “doblepensar” orweliano, y prefiere un “no pensar” más propio del adolescente eterno que se nos vende.
Esta nueva ingeniería social para tener éxito necesita como culminación de sus aspiraciones crear una neolengua capaz de simplificar el pensamiento. En este sentido se está avanzando a grandes pasos, buen ejemplo lo tenemos en como una “adolescente” de 18 años en un programa de máxima audiencia es capaz de proscribir una palabra como “mariconez” de una canción esgrimiendo como único titulo para ello el sacrosanto catecismo de la “corrección”.
Un simposio de jóvenes en este mismo programa determinó lo inapropiado que resulta decir: “voy a arreglarme”.
La rebelión de las masas esta pues en plena efervescencia y con ello el camino a lo peor hace mucho que ha quedado abierto.
Y es que la tiranía de la Masa si bien es cruel, termina siempre en lloros y crujir de dientes.
Imagine el lector que monta en un barco y en medio del océano el pasaje decide tomar el control de la nave. El capitán y la tripulación quedan recluidos en el casino del barco mientras el pasaje se divierte en el puente de mando y la sala de máquinas. 
No dudo que la experiencia de los pasajeros en el puente de mando será única, y nunca hubieran soñado manejar un transatlántico… pero el final del barco está en el fondo del mar.
La libertad está necesariamente en que cada ser humano asuma sus responsabilidades y con ello sus propios principios morales.
La libertad no es opinar de todo, se entienda o no, es aprender de aquellos que saben más, y en la humildad del silencio comprender que hay cosas que se desconocen.
En la nueva época de tecnología en la que nos estamos adentrando la cualidad más importante para el hombre ya no será el conocimiento, que estará a nuestro alcance en una pantalla, sino en saber pensar y con ello saber usar la información para no morir sepultados por ella.
Decía Diderot que todos los sabios del mundo eran impotentes contra una tontería que se pusiera de moda; hoy la moda la marcan las redes y los medios de comunicación de masas; efectivamente impotentes estamos ante ellos.
Toca sobrevivir a estos tiempos donde sobran “influencers” y faltan líderes. 

domingo, 7 de octubre de 2018

Delenda est PSOE



“La tendencia natural del gobierno representativo, así como de la civilización moderna, es la de ir hacia una mediocridad colectiva” (J.S. Mill)

Que toda situación es susceptible de empeorar es un principio que adquiere consideración de universal en el ámbito de la política española.
Pensábamos que el “plasma” de Rajoy era insuperable pero es escapismo del Dr. Sánchez lo deja muy atrás ya que el gobierno transparente del PSOE directamente se ha hecho invisible para evitar dar explicaciones de los muchos asuntos que se las exigen.
Si mi crítica a este gobierno debe ser frontal y sin cuartel es precisamente porque siendo socialista no puedo permanecer impasible mientras la mentira de un partido que ni es socialista, ni es obrero, ni es español desacredita a la gente que verdaderamente somos de izquierdas.
No solo pues debo criticar una nefasta acción de gobierno, sino la completa traición a los principios y valores del socialismo y la prostitución del cualquier principio moral en el ejercicio del poder.
Hay que reconocer sin embargo que los principios morales e ideológicos del presidente Sánchez son simples y cristalinos: conservarse en el poder el mayor tiempo posible.
Si el poder corrompe, los helicópteros deben hipnotizar y resulta complicado que se vuelva a producir una carambola parlamentaria como la actual, donde una minoría detenta el poder contra la opinión pública a la que no se deja hablar en las urnas.
En España no habrá normalidad democrática hasta que el pueblo no pueda votar y el parlamento vuelva a ser expresión de la voluntad general.
Estos meses se está viendo como unos mediocres, mentirosos e inmorales, escondidos bajo pieles de “demócratas” y “regeneradores” no son más que lobos totalitarios dispuestos a todo con tal de seguir disfrutando un día más de la púrpura del poder.
Si estuviera en manos del PSOE, Podemos y el Gobierno, en este país no volvería a haber elecciones hasta el 2111, pues realmente la voluntad general, no la conforma el pueblo y los millones de españoles ignorantes que votan, sino “ellos”.
Su resumen de la democracia como el de la acción de gobierno es simple: solo es democrático lo que yo pienso, todo lo demás es “fascismo”.
España se encuentra al borde mismo del abismo pero el PSOE de seguir atrincherado en el poder será el primero que se despeñe por el mismo.
Cualquiera que conozca al PSOE por dentro, sabe que en este partido hay gente muy válida y digna, pero desgraciadamente la virtud de una parte de la militancia es corrupción de sus dirigentes; desde una agrupación local, al Consejo de Ministros los más inmorales, rastreros y serviles son los que ocupan los cargos directivos.
Es un mal común al sistema de partidos español (incluyo en el a Podemos y Ciudadanos que un poco tiempo han logrado la equiparación de toda la partidocracia, nueva y vieja), que cualquier persona válida que ingrese en una formación política y se le ocurra pensar por su cuenta, será condenada al ostracismo.
En este punto hago mías las reflexiones que hace  Hayek en “Camino de Servidumbre”, ese libro que dicen reverenciar los “de derechas” y que muy pocos han leído y menos aún han entendido. (Pablo Casado se presenta como un gran admirador de este libro, se dice que lo leía con embeleso entre clase y clase mientras hacía el Master en la Universidad Rey Juan Carlos)  
El resumen de la tesis de Hayek es que solo los inmorales, mediocres y serviles llegan a los puestos de importancia en un sistema de selección inversa donde la sombra del líder lo llena todo de oscuridad.
Si en uno de nuestros partidos una persona de principios y virtud llega a un cargo intermedio en la organización, tiene obligatoriamente que tomar un decisión crítica: o plegarse a los deseos de los cargos superiores y olvidar cualquier sombra de principios para asumir cargos de más responsabilidad, o ser fiel a si mismo y a sus creencias, lo que le condenará a la irrelevancia y al olvido en cargos sin ninguna importancia.
En un mundo donde todo se compra y se vende no puedo condenar severamente a quien abandona sus principios por comprar una vida cómoda, buen sueldo y el disfrute de las prebendas y privilegios que da el poder.  
Es muy normal que nuestros políticos desconozcan quien era Immanuel Kant pues leer frases como: “En lugar de los que tiene un precio puede ser colocado algo equivalente; en cambio, lo que se halla pro encima de todo precio y no se presta a equivalencia alguna, eso posee una dignidad”, puede causarles problemas intestinales.
El hundimiento de todo nuestro sistema político es ya solo cuestión de tiempo, solo una reforma profunda y sincera del amenazado de derrumbe sistema institucional puede salvarnos de la deriva populista.
La historia nos enseña que normalmente los sistemas no mueren asesinados sino por suicidio; después de 40 años, nuestra democracia no solo no se ha perfeccionado sino que se ha degradado y corrompido hasta limites de nausea.
El gobierno del Dr. Sánchez es la culminación de ascenso hacia los peor, el justo epilogo al inmovilismo de una casta política que nunca miró por el interés general y si por sus privilegios.
Acechados por el golpe de estado en Cataluña y una crisis institucional galopante, solo queda un ingrediente antes de que las puertas del Hades queden expeditas para quien sea suficientemente listo para ponerse al frente del nuevo movimiento que está por venir: la próxima crisis económica que asoma en lontananza.
Veo con esperanza como poco a poco una nueva izquierda jacobina se está empezando a organizar, aunque enferma del virus de la segmentación; pero ahora más que nunca hay que poner en el mar las barcazas salvavidas si la izquierda quiere sobrevivir a la tormenta.
El PSOE está herido de muerte aunque tiene por delante una lenta y dolorosa agonía bien ganada a base de traición y traición.
Podemos, ha logrado coger todos los vicios de Izquierda Unida, y ninguna de sus virtudes, lo que le condena a ese techo de cristal del 15%, techo que se quedará en el 5% cuando la gente vea otras opciones verdaderamente más antisistema que las de unos niños pijos viviendo de sus cargos a cuerpo de rey.
¡Qué lejos quedan los tiempos en los que la “Juventud sin futuro” acaudillada por la ninfa Rita Maestre entraba en las capillas con los pechos al aire como la libertad guiando al pueblo!
Ahora con su suntuoso sueldo del ayuntamiento, su familia bien colocada, se viste de Prada y se casa en una suntuosa finca a las afueras de Madrid. La juventud gracias a su traición a los descamisados y oprimidos, ahora tiene futuro, un futuro para unos pocos que en su miseria moral encontraran más tarde que pronto una vuelta a la miseria material.
Bien preveía  J.J. Rousseau cuando señalaba: “Nos vamos acercando al estado de crisis y al siglo de las  revoluciones”
Como viejo jacobino mi creencia en la libertad, la igualdad, la justicia y la virtud me lleva a estar siempre del lado de los oprimidos y a defender todo cambio que beneficie a la gente humilde frente a los poderosos y soberbios.
La ceguera de nuestra casta dirigente será estudiada, pues por no hacer los cambios necesarios para, perdiendo un poco de sus privilegios, salvar con ello el sistema, lo perderán todo; y es que cuando la maquinaría de la revolución se pone en marcha el caos de lo imposible hace todo incontrolable.
Nos hablan constantemente de posibles cambios en nuestra constitución, pero esos cambios nunca llegarán, ya que quizás el tiempo de los mismos ya se terminó antes de empezarlos.
Estimado lector, en sinceridad le digo que tengo miedo ante los tiempos que nos va a tocar vivir, pues presiento que todo lo que hasta hora parecía sólido y firme, en unos meses será volátil si el Doctor en Economía que nos dirige no apela al pueblo en unas elecciones generales.

En un sistema dañado cada minuto que se prolonga su funcionamiento anormal el daño es mayor y quizás pase a ser irreparable.