domingo, 19 de febrero de 2017

Podemos, Luis XV y Madame de Pompadour

“La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano” (Voltaire)

Decían los clásicos que la fortuna es favorable a aquellos a los que quiere perder, y en el caso que voy a tratar no puedo estar más de acuerdo.
Como he señalado en anteriores post,  del congreso de Vistalegre II sale un partido completamente vertical en el que como Luis XIV, Pablo Iglesias puede decir con toda propiedad que “Podemos soy yo”
Igual que en el Siglo XVIII, la ilustración aún no ha llegado a todas las capas sociales, impidiendo un mínimo de criterio a la hora de comprender el poder y sus terribles mecanismos.
Hoy Podemos, el partido del 15M y las asambleas, el partido del empoderamiento de la gente y la horizontalidad se estructura como una monarquía absoluta  en la que no faltan ni cortesanos, ni bufones ni favoritas…
La máxima de Lord Acton: “Power tends to corrupt, and absolute power corrupts abssolutely “,  es sin duda aplicable a cualquier tipo de organización e ideología mínimamente evolucionada.
Así las cosas, vivimos en tiempos por y para líderes, sin entender que es en la obediencia a la ley y no a la voluntad de un hombre donde radica la esencia de la libertad.
Como decía Cicerón, no se trata de elegir un amo, se trata de no tener amo; en Podemos como en la mayoría de los partidos e instituciones de este país, nuestra desgracia es que simplemente tenemos la opción de elegir un amo, pero estamos sometidos mientras tanto a su ciego poder.
Bien vio esto J.J. Rousseau al declarar: “El pueblo cree ser libre, pero se equivoca; solo lo es durante la elección de los miembros del parlamento; una vez elegidos, se convierte en esclavo, no es nada”
El filósofo de Ginebra pensó que el verdadero contrapoder en una democracia era la virtud, pero ese pueblo de ángeles aún no ha nacido; mientras llega, el más pragmático Montesquieu siguiendo a Locke  vio que la única forma de controlar el poder es dividirlo y que el mismo poder se controle a si mismo, esto es la separación de poderes y de instituciones.
Mi ideal es una mezcla de ambas posturas, es necesario un reino de virtud manteniendo al político bajo la inflexible mirada de una opinión pública crítica y bien formada, mientras, la división de poderes funciona con sus pesos y contrapesos contra el poder absoluto que por naturaleza se acumula y corrompe.
En Podemos no hay nada parecido a una separación de poderes pues el Judicial (la Comisión de Garantías) el legislativo (la asamblea ciudadana) y el ejecutivo (el Consejo Ciudadano) quedan de facto bajo la soberana voluntad del Líder Supremo y su corte de amigos y allegados.
Más que evolución yo hablaría de involución hacia modelos absolutistas y autoritarios ejemplificados en partidos del SXX que terminaron llevando al mundo al desastre.
Cicerón vio en la llegada de César el fin de la República que con todas sus imperfecciones, era un régimen sometido a las instituciones y a la opinión pública.  “¿Qué importa que Bruto haya matado al tirano? La tiranía sobrevive en los corazones y la República Romana sólo existe en Bruto”
La Partidocracia y la casta política de este país han ganado la batalla desde el mismo momento que el movimiento popular de cambio representado por la revolución popular y transversal del 15M ha cristalizo en un partido como Podemos.
No es buena táctica mimetizarse con los vicios de aquello contra lo que se pretende luchar, y hoy Podemos imita punto por punto los mismos esquemas y principios de los vulgares y decadentes partidos que asolan este país.
Sabiamente Adam Smith escribió algo que por evidente, parece que algunos no entienden: “La vehemencia del partido que rehúsa todo paliativo, toda templanza, toda razonable adaptación, al exigir demasiado con frecuencia no obtiene nada, y las molestias y dificultades que con un poco de moderación podrían haber sido eliminadas y aliviadas, quedan ya sin esperanza de remedio”
Quizás sin Podemos, el movimiento popular hubiera hecho peligrar los privilegios de mucha gente que vive en la abundancia y el oropel, pero los hilos del Estado son muy poderosos y detonar una bomba antes de que explote es una buena solución…
Mirando la gestación de Podemos y el desencanto actual que va ganando más y más adeptos, veo con claridad que el Régimen ha ganado esta partida y Podemos ya no es una solución de cambio; es un obstáculo al cambio.  
Resulta curioso que mientras Vox es un partido folclórico que ningún daño electoral hace al PP, la izquierda vive atomizada, dividida y lo que es peor, sin posibilidad de entendimiento en el corto y medio plazo.
Sociológicamente existe campo para un partido populista que arrasé al PP por la derecha, pero toda la maquinaria del poder trabaja para evitar cualquier sorpresa en este aspecto, mientras funciona a toda máquina el muy rentable voto del miedo: “¡Qué vienen los rojos!”
Muchas veces los árboles no nos dejan ver el bosque y por eso pido al lector que medite mis palabras sin prejuicios y con la razón por bandera.
España necesita un cambio radical en sus instituciones, un cambio por, con y para el pueblo, nuestra responsabilidad es ayudar en ese propósito diciendo la verdad sin pensar en intereses bastardos.
Pablo Iglesias pudo haber sido el líder que el país necesita pero su perspectiva pequeña le ha convertido en un desagradable obstáculo para el cambio. Podemos simplemente es un partido vertical con muy buena gente de base que vota una vez cada 3 años a sus jefes  y hace campaña a su favor dando desinteresadamente su tiempo y su dinero. ¡Qué buenos vasallos si su rey fuera capaz!
Luis XV tuvo infinidad de “maîtresses” que influyeron grandemente sobre él entre las que destaca Madame de Pompadour que de humilde condición, llegó a lo más alto del poder. Pero la privanza de la cama no es permanente y el camino del Rey llego años después hasta Madame du Barry.
El problema de gobernar y actuar conforme a cortes, amantes y la propia y arbitraria voluntad fue que al final de su reinado, Luis XV hizo la apocalíptica y acertada predicción: “Après nous le deluge” (después de mí, el diluvio)

Veremos a donde lleva Pablo Iglesias a Podemos y a su autoproclamada monarquía absoluta.

1 comentario:

  1. "Luis XV tuvo infinidad de “maîtresses” que influyeron grandemente sobre él entre las que destaca Madame de Pompadour que de humilde condición, llegó a lo más alto del poder. Pero la privanza de la cama no es permanente y el camino del Rey llego años después hasta Madame du Barry."

    Voy a tener que acabar dando la razón a mi hermana.Está empeñadaen que esti hombre ya no ye él sino "ella".Y yo tildándola de machista!! Como si no pudiera uno mejorar en la interacción con el otru !!

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