martes, 28 de octubre de 2014

Pingüinos o los decadentes políticos de Valladolid

“Toda realidad ignorada prepara su venganza” (Ortega y Gasset)

En un país carcomido por la corrupción no podemos pasar por alto la indecencia política que ha supuesto la supresión en Valladolid de la reunión motera internacional de “Pingüinos 2015”.
Hace mucho que la “casta” política que dirige esta ciudad más que gobernar, abochorna, y su miseria moral abarca todo el arco de los partidos tradicionales desde el PP al PSOE, pasando por Izquierda Unida.
Siento meter en este cesto a IU porque tengo conocidos con responsabilidades municipales en este partido pero su protagonismo en el asunto de Pingüinos es importante y mi deber hacia la verdad trasciende estas consideraciones.
Este asunto es un ejemplo paradigmático de como la lucha partidista ciega cualquier interés por los asuntos generales de la ciudadanía y al final, incluso resulta contraria a los mismos.
Nuestro querido alcalde Javier León de la Riva es un señor al que no puedo adjetivar sin infligir tres o cuatro preceptos del código penal; no aspiro a ser un mártir por eso dejo al lector que sea él quien califique a este individuo, quizás indigno de tal nombre.
La soberbia del regidor es desde luego la primera causa del desastre que hoy vivimos, pues negándose a dialogar con la oposición hizo que esta para doblegar su arrogancia acudiera a los tribunales.
Esto se ha visto que no fue ni muy sensato ni muy práctico pues desgraciadamente en este país la justicia que imparten los tribunales solo tiene de verdadera justicia el nombre.
En esta ocasión la moneda al aire que es un litigio cayó del lado de los “ecologistas” y estos tuvieron el placer de ver la arrogancia del alcalde sometida… ¿pero a qué coste?
La patada en el culo soberbio del alcalde no calcularon que se la daban al común de la ciudadanía vallisoletana. Quitas personales y políticas nos han terminando causando un terrible cebranto económico y social a todos.
No me parece digno por otro lado que IU haya utilizado el “brazo ecologista” para librar esta batalla pues nadie puede darse engaño sobre que “ecologistas” y IU son vasos comunicantes.
Mientras, en este asunto el PSOE del satisfecho Oscar Puente ni está ni se le espera disfrutando alegremente de sus sueldos municipales y su carencia absoluta de propuestas e ideas.
¿Merecía esta ciudad perder un acontecimiento de la importancia de Pingüinos?
Hay quien que es lo que nos merecemos pues al fin de cuentas los representantes políticos municipales de la ciudad son elegidos por los vecinos en elecciones libres y por lo tanto son los últimos responsables de que estén en el ayuntamiento.
Podría estar de acuerdo con este planteamiento si de verdad los vecinos de Valladolid eligieran sus concejales y alcalde directamente, pero tan solo votan una lista de “partido”, cerrada y bloqueada; esto como mucho supone ratificar la decisión que los partidos han tomado respecto a las personas que van ha acceder al consistorio.
Ya nada se puede esperar de un sistema podrido en el que la “casta” hace y deshace a su antojo sin el más mínimo control, llevando muchas veces la su arbitrariedad en la toma de decisiones a situaciones tan perversas como las que nos ocupa.
El actual despertar de la conciencia política en la ciudadanía y la indignación general contra la “casta”, puede hacer que los partidos que hay en el ayuntamiento recobren algo de sentido común y puedan parchear esta kafkiana situación de cara a recuperar un acontecimiento de esta importancia para la ciudad.
Yo como buen ilustrado no puedo dejar de creer en la bondad del pueblo, lo que me lleva a considerar que Valladolid NO se merece los lamentables políticos que hoy viven atrincherados en la casa consistorial donde se dedican a defender sus exclusivos privilegios.


Más pronto que tarde el poder debe regresar al pueblo y restablecer un verdadero sistema de democracia y libertad donde las batallas políticas no puedan jamás perjudicar gravemente a la sociedad.

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