sábado, 5 de marzo de 2016

Así No Podemos


Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quien era otro” (Rebelión en la Granja)

Puede que para participar en política se exija un espíritu doctrinario del que carezco por completo, pues como hijo de la ilustración, es en el espíritu crítico en el que radica mi esencia.
Por eso, debo escribir mi opinión sobre lo ocurrido esta semana en el Congreso de los Diputados y la acción política lamentablemente ejercida por Podemos.
Uno puede estar en desacuerdo con una postura política, votar a favor o en contra de la misma e incluso ser agrio en la crítica, pero lo intolerable es hacer de la sede de la soberanía nacional un altavoz de los propios egos.
El pacto PSOE-C,s sin duda tiene muchos puntos cuestionables e incluso inasumibles para Podemos pero es el reflejo de un espíritu de acuerdo del que ha carecido por completo la formación morada.
El día de la traición a la ilusión de la gente, de la traición al espíritu de cambio por parte de Podemos fue aquel en el que el señor Pablo Iglesias, haciendo gala de una arrogancia ególatra de gigantescas proporciones, decidió ser Vicepresidente del gobierno y repartir carteras a diestro y siniestro entre sus amigos.
La humillación al PSOE fue evidente, la primera de las que estaban por llegar y que en el debate de investidura han llegado a su quinta esencia.
¿Dónde esta la defensa de los intereses de la gente humilde maltratada por la crisis y sumida en la desesperación?
Un padre que no tiene que dar de comer a sus hijos, ¿qué coño le importa que Iglesias sea vicepresidente o Errejón ministro del interior?
Ni una propuesta, ni una idea o acción real en favor de los desfavorecidos, solo espectáculo circense ante la opinión pública que ha terminado en un pastiche lamentable.
Mientras, los votos de Podemos sirven para mantener en la poltrona el gobierno liberticida del señor Rajoy y su tribu de hijos pijos cuya única idea es la de detentar el poder por el poder.
Sería interesante que en Podemos hubieran leído reflexiones como la de Adam Smith: “Para dirigir la visión del estadista puede indudablemente ser necesaria una idea general, e incluso doctrinal, sobre la perfección de la política y el derecho. Pero el insistir en aplicar completamente y a pesar de cualquier oposición, todo lo que esa idea parezca exigir, equivale con frecuencia a la mayor de las arrogancias”
Las soflamas guerracivilistas del señor Iglesias pueden ser formalmente apreciables pero preferiría mil veces que hubiera mencionado frases como: “¿Cuál es el primer objetivo de la sociedad? Es mantener los derechos imprescriptibles del hombre. ¿Cuál es el primero de estos derechos? El derecho a la existencia”
Pero de tanto leer “la ética a la razón pura” ha terminado el “líder supremo” considerando que los besos en los labios y los cotilleos sobre la vida amorosa de la señorita Andrea Levy son lo más digno que se puede exponer en la tribuna del Congreso.
La dirección nacional de Podemos está jugando a ser aprendices de brujo y buscando nuevas elecciones están poniendo por delante sus intereses egoístas de los intereses del país. Quizás entenderán algún día que solo defendiendo los intereses de la mayoría se  defienden los intereses propios.
Lo peor de romper todos los puentes con el PSOE es que se han roto sobre la evidencia de que Podemos es un partido radical antisistema sin las caretas socialdemócratas y transversales que en su día electoralistamente se pusieron.
Siempre ha sido un referente para mi el ex fiscal Carlos Jiménez Villarejo, y ayer con su marcha, nacida del desacuerdo con a la dirección, Podemos pierde un referente moral de imposible sustitución.
Podemos ya no viene a cambiar un sistema podrido viene a implantar SU sistema podrido.
¿Dónde esta la democracia interna en el partido que se dice sucesor del 15M? Esta cuestión quizás la trate en otra ocasión, pero las costuras internas de Podemos están completamente descosidas y solo la oligarquía de la Complutense asume el poder absoluto en la organización para hacer y deshacer a gusto.
Novios/as, amigos y familia componen el núcleo clientelar de los defensores del cambio y de los azotes del clientelismo  y la casta.
No se trata de cambiar las personas, se trata de cambiar el sistema. Me da igual que los enchufados en el ayuntamiento en la diputación o el gobierno sean del PP o de Podemos, lo que quiero es que no haya enchufados; y si esto es reaccionario, soy un socialdemócrata reaccionario.
Como decía Robespierre: “Prefiero con mucho ver una asamblea popular de ciudadanos libres y respetados con un rey, que un pueblo esclavo y sometido bajo la espada de un senado aristocrático y de un dictador”
Hay que cambiar, reformar y transformar pero no para cambiar de corruptos sino para establecer un sistema en el que la corrupción sea perseguida y atacada en su origen.
Si soy tan duro con Podemos, lo soy porque mientras del PP no espero nada, de Podemos lo esperaba todo y la traición de la ilusión de la gente humilde,  es sin duda la peor y más imperdonable de las traiciones.
Quizás, como mi admirado Carlos Jiménez Villarejo ya no haya sitio en Podemos para los que creemos en la libertad, la igualdad, la justicia y la virtud.
                                                                                

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