viernes, 18 de enero de 2013

Prólogo para un nuevo Blog


“Cuando todas las leyes son violadas, cuando el despotismo llega a su colmo, cuando la buena fe y el pudor son pisoteados, el pueblo debe ir a la insurrección. Este momento ha llegado” (M. Robespierre)



Hace muchos años en la ingenuidad de la juventud creí que dentro de nuestro sistema era posible una evolución hacia una mayor democracia; hoy cuando el “régimen partitocrático” se resquebraja considero que es mi obligación retornar a las ideas del pasado, ya no para reformar sino para cambiar.
Ha llegado el momento en el que todos los ciudadanos debemos hacer causa común en la lucha por lograr una verdadera democracia donde la soberanía retorne de verdad a las manos del pueblo. La indiferencia ya solo beneficia a los poderosos que en fraternal abrazo se disponen a defender la ciudadela de sus privilegios. Las medidas que todos los días se anuncian por parte de la “casta” siempre van contra nuestros derechos y nunca contra sus privilegios; ¿hay mayor prueba de la traición que todos los días de perpetra contra los sufridos ciudadanos?
Hace mucho que me convencí de que si España quiere de verdad salir de la crisis necesita de verdad una Revolución. Siempre he considerado muy acertada la famosa frase de Bertolt Brecht que señala: “Las revoluciones se producen en callejones sin salida”.
El problema radica en que a diferencia de otros momentos históricos ahora carecemos de referentes claros que nos muestren el camino que debemos seguir y las metas a alcanzar; el sistema está muerto pero para enterrarlo necesitamos establecer uno nuevo.
En este blog tengo pensado establecer de forma clara mis pensamientos políticos pero siempre sobre una base racional nacida de la apelación a los autores que desde la adolescencia marcaron mis ideas.
Debemos tomar como base las ideas del pasado y actualizarlas al presente; esas ideas que llevan muertas más de 200 años por los intereses de la nueva aristocracia que surgió victoriosa en el SXIX.
Que hoy el pensamiento de J.J. Rousseau, de Thomas Paine, y de los actores de la época de la revolución de 1789 sea “revolucionario” muestra bien a las claras que algo se ha hecho rematadamente mal en estos últimos dos siglos.
La democracia solo se puede reformar con más democracia, pero cuando unos pocos defienden la ciudadela de sus privilegios es necesario el asalto de la misma. La democracia no está en los que viven de ella dentro del fortín sino en los asaltantes, son los derechos del hombre y del ciudadano la bandera que debe guiarnos en nuestra carga.
Quien en nombre de la libertad renuncia a ser lo que tiene que ser, es un suicida en pie. La libertad, como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días” señala una brillante frase de Goethe.
No es hora ya de quejas, es hora de empezar a actuar, de pensar, de movilizarse y de cambiar las cosas.
Este humilde blog, nace pues como el catalizador en palabras de los pensamientos que a lo largo de los años han ido anidando en mi espíritu; en un tiempo ordinario quizás no hubieran ido a ningún sitio más que como delirios de un soñador, pero hoy es necesario que el pensamiento acompañe a la acción. La indignación es ciega y o va acompañada de las luces de un pensamiento de cambio, o simplemente se perderá en la estéril tormenta de un día.
Este viejo jacobino ha decidido volver a la línea de batalla pues es evidente que: España necesita una Revolución.

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