“Caballeros,
han luchado como leones, y han sido dirigidos como mulas”(Erwin
Rommel)
En
estos días cuando la actualidad política continua en un inacabable
y cansino “día de la marmota” me permito lanzar algunas
reflexiones sobre lo que a mi entender será la nueva estrategia
política que en no mucho tiempo va a triunfar en el mundo.
Y
es que hasta ahora la forma de hacer política y la forma de llegar a
la gente no ha sufrido importantes variaciones desde mediados del
siglo XX.
Actualmente
vivimos una época de transición donde gran parte de la población
continua usando los viejos medios de comunicación de masas.
Prensa
escrita, televisión y radio son los medios a través de los cuales
la información y la opinión llega a muchos hogares y marcan la
actualidad y la opinión; en este sentido la vieja política sigue
muy viva y evidencia la razón por la que en España los partidos
del régimen (PP/PSOE) mantienen una base electoral solida y
resistente al cambio.
Está
claro que el futuro está en la nuevas herramientas de comunicación
social vertebradas entorno a Internet: Facebook, Twitter, Blogs,
YouTube… el problema radica en que su tiempo aún no ha llegado y
lo que es más importante, se usan con parámetros antiguos.
En
el campo de batalla político tenemos pues planteada la batalla de la
comunicación sobre la base de un complejo entramada de “armas
antiguas” (Tv, Radio, prensa) y de “armas modernas”(Internet)
Es
en este aspecto donde he encontrado unos interesantes paralelismos
respecto a los medios y tácticas militares que se desarrollaron en
la I y II Guerra Mundiales.
Sin
ir más lejos la actual situación política de parálisis
institucional recuerda mucho a la guerra de trincheras de la I
Guerra Mundial y mostraré unos interesantes paralelismos.
Podemos
es el ejemplo de un nuevo partido con una nueva estrategia que sin
embargo no logró finalmente romper el frente de la política
tradicional. Por un lado la incapacidad de su dirección y por otro
la vuelta a los caminos ordinarios de hacer política, aún usando
magistralmente las nuevas tecnologías, paralizaron su avance hacia
el poder.
Pablo
Iglesias y los dirigentes de Podemos asombraron a este país al
hacer nacer de la nada un movimiento político que por algunos
instantes, ha podido realmente llegar a obtener el respaldo
mayoritario de la sociedad.
En
definitiva, Podemos tenía un brillante Plan Schlieffen para llegar a
París en unos pocos meses, contaba también con un ejercito de
tropas entusiastas y tácticas y discurso nuevos que en un primer
momento sorprendió a los partidos tradicionales desbordando
completamente sus líneas defensivas. En las elecciones del 20D el
resultado electoral de Podemos muestra que si bien, los partidos del
régimen del 78 tenían su hegemonía política seriamente
comprometida, también empezaban a mostrar capacidad de reacción. La
victoria electoral era aún posible pero había señales serías de
agotamiento en el avance podemita.
Y
entonces llegó la particular “Batalla del Marne” en la que se
puso definitivamente fin al la guerra de movimientos electorales y
cuyas consecuencias estos días vivimos en forma de parálisis
política.
La
“Batalla del Marne” informo al lector que fue una batalla de la I
Guerra Mundial que tuvo lugar entre los días 6 a 12 de Septiembre de
1914 en el río Marne a unos pocos kilómetros de París. En esos
momentos parecía que los alemanes tenían al alcance de la mano la
victoria sobre Francia, pero en torno al citado río el ejercito
francés empezó a oponer resistencia a las tropas alemanas que
empezaron a dar síntomas de agotamiento.
Es
famosa la anécdota de que los taxistas de París se pusieron al
servicio del ejercito para llevar soldados de la capital al frente de
batalla.
Finalmente,
Francia logró contener el avance alemán, París se salvo y con
ello se dio inicio a una cruel guerra de trincheras en el frente
occidental.
Los
resultados electorales del 20D fueron muy mal leídos por el estado
mayor de Podemos pensando que París estaba al alcance de unas nuevas
elecciones, por eso cometieron el definitivo error de negarse a
pactar con el PSOE.
Si
Podemos hubiera apoyado al PSOE, todo hubiera sido distinto, porque
uno de los pilares del régimen hubiera dejado de ser enemigo para
ser un aliado; pero con el furibundo ataque que lanzo Pablo Iglesias
en aquel debate de investidura a Pedro Sánchez, el PSOE ya no podía
ser un aliado sino el principal enemigo.
La
campaña del 26J se vio marcada por el famoso “sorpasso” al PSOE
por parte de Unidos Podemos que terminó en un fracaso estrepitoso y
constató el fin de la política de movimientos.
La
guerra de movimientos solo retorno al frente occidental tres años
después y no por nuevas tácticas militares, la carnicería no solo
terminó en 1917 sino que se intensificó siendo este el año más
mortífero de la guerra. La Gran Guerra termino no por la
introducción de nuevas y brillantes tácticas militares sino
simplemente porque Alemania colapso en lo material y en lo moral.
Creo
que el destino de Podemos será ese, porque en una guerra de desgaste
político como en la que nos encontramos, los partidos tradicionales
tienen la victoria en sus manos, cada minuto, cada hora, cada día,
cada mes, corre en su favor.
Podemos
se constituyó como un partido-movimiento, preparado para un avance
rápido, pero en el momento en que todo es parálisis política, la
propia composición heterogénea del partido será su propia tumba.
Pero
lo importante de las ilusiones es que nunca mueren, y cercenado el
camino de Podemos, no tengo ninguna duda de que volverá a nacer un
nuevo partido-movimiento esta vez con capacidades y tácticas nuevas
y eficaces, capaz de derribar las defensas de la vieja política.
Si
la Primera Guerra mundial fue el ejemplo de una guerra de trincheras,
la II Guerra Mundial asombró al mundo por ser una guerra rápida y
de movimientos. La Batalla de Francia es el ejemplo de como se puede
aprender de los errores pasados y diseñar tácticas enteramente
nuevas que conducen a la victoria de forma rápida y contundente.
Después
de 1918 militarmente Francia opto por una cara estrategia defensiva
abandonando cualquier innovación táctica y estrategia; el resultado
fue la “línea Maginot” un ejemplo a la inutilidad militar.
Alemania
tardó muchos años en volver a formar un ejército con capacidades
operativas, pero en ese tiempo una nueva oficialidad y nuevos
generales crearon una nueva concepción de la guerra y de como usar
los nuevos medios militares.
El
ejercito Francés en 1940 no era en nada inferior al alemán, y en
muchos aspectos podía considerarse superior, donde Alemanía tenía
ganada la guerra era en su táctica y estrategia y en la visión
militar de sus generales.
En
1940 el ejercito Fránces seguía considerando válidas la normas que
le habían dado la victoria en 1918 mientras que Alemania tenía un
ejercito y unas tácticas modernas que demostrarían una eficacia
asombrosa.
El
ejercito alemán por ejemplo, hacía mucho que había considerado
como eficaz las grandes agrupaciones de blindados con apoyo de la
aviación; el ejercito francés seguía considerando los brindados
como elementos de apoyo a la infantería.
Rommel
definió la Blitzkrieg: “La
guerra relámpago es el arte de concentrar su potencial en un punto,
forzando la ruptura, penetrando por ella y asegurando los flancos
para proseguir el avance a velocidad vertiginosa hasta la retaguardia
del enemigo, antes de que éste hubiera tenido tiempo de reaccionar”
En
estos tiempos en los que las trincheras reinan sobre la política
española parece una ensoñación hablar de cambios profundos y
rápidos, pero tengo el convencimiento de que no tardaremos mucho en
ver grandes transformaciones por parte de nuevos protagonistas
políticos.
Hoy
la política y los medios con que está busca el apoyo de la opinión
pública están en plena transformación, hemos visto como es posible
cambiar completamente el panorama político de un país en unos
cuantos meses si se actúa con nuevas e innovadoras estrategias.
No
sé me olvida que el fundamento de la política como decía Rousseau
son los principios y la virtud, pero todo esto es inútil si se vive
en la periferia del poder.
El
bunker de la vieja política ha resistido este primer asalto pero de
la ejecutoria de partidos como Podemos, sacamos valiosas enseñanzas
de como es factible vencer la antiguas resistencias.
El
cambio está en marcha, aunque aún el instrumento del cambio no está
ante nuestros ojos, toca pensar de forma distinta, imaginar tácticas
y estrategias nuevas, y hacerlas realidad.
El
primer paso hacia una nueva realidad es el sueño, debemos soñar que
otra política es posible, que otros políticos son necesarios, que
las instituciones deben estar al servicio de los ciudadanos, que la
corrupción debe ser virtud.
La
primera revolución es la moral y la del pensamiento, después tarde
o temprano, por los más sorprendentes caminos, la revolución se
transformará en realidad.
España
se merece esta casta política porque en esté país nos guste o no,
el pueblo defiende la corrupción y la inmoralidad, defiende el
absolutismo y la podredumbre institucional; pero se puede hacer que
la gente deje de mirar la mierda para que levantando la cabeza pueda
ver las estrellas.
De
la mierda a la inmensidad del universo hay un simple movimiento de
cabeza; ese movimiento lo debe provocar lo que aquí he llamado la
“política relámpago” y el partido que conforme y ejecute esta
nueva táctica política.

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